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martes, 21 de mayo de 2013

ESPAÑISTAN UN PAÍS DONDE NUNCA LE PASA NADA AL QUE MANDA.




Hoy me levanto y leo diversos titulares que contradicen las palabras de algunos super- políticos del Partido Popular. No hay sobres, no hay sobresueldos, no hay dobles contabilidades. Como decía mi prima “jopelines”.
No tengo nada contra el Partido Popular. Bueno a veces me surgen preguntas, como por ejemplo: ¿cómo es posible que le donara en el año 2011 según los datos fiscales que pedí a la Administración Tributaria, 60 euros, cuando yo no hice esa donación?



Pues cosas de la vida, que uno no sabe cómo pasan.

Hoy podemos leer en prensa ;

 regalos varios…..

declaraciones varias….

olvidos varios…..

sobresueldos, donaciones, préstamos…..

Pero este no es mi tema o mi asunto. Esto lo aprendí de mi tío Chus.

Prefiero las fotos de los triciclos rosas……..

viernes, 10 de mayo de 2013

"ADIÓS, PRINCESA" en el Rincón de Leira

(Fuente: http://cajeraestresada.blogspot.com.es/)

Reseña: Adiós, princesa de David Rocasolano


Título: Adiós, princesa 
Autor: David Rocasolano 
Editorial: Foca 
Nº de Páginas: 300 
ISBN: 978-8496797611 

Este es un libro polémico, tanto es así que según leo en lugares como El Corte Inglés y La Casa del Libro, prefieren esconderlo y decir que lo tienen agotado. Ellos lo niegan, pero es cierto que sacar los trapos sucios de la Princesa de Asturias puede molestar a más de uno.
Y ahora que la monarquía no se encuentra en su mejor momento tras el “urdangarazo” y la afición del monarca a cazar paquidermos, sólo quedaba que un primo de Letizia se dedicara a contar por escrito todo aquello que no se puede saber ya no sólo de su parienta si no de toda la Familia Real en general.
Como ya os comentaba, no puede evitar caer en la tentación de leer qué es aquello que oculta la antigua periodista y qué si es cierto que su familia política es
algo así como los Monster de la aristocracia. Y una vez finalizado, tengo que reconocer que me alegro de haberlo leído y que el libro me ha gustado. No vi que el primo en cuestión se dedicara a despellejar a este y al otro, sino simplemente contar cómo la Leti se fue alejando poco a poco de su anterior familia para hacerse una más dentro de la que ahora es su familia real (en el amplio sentido de la palabra). Pero vayamos por partes:
Letizia cada día cae peor a los españoles. Resulta que ella que venía del “pueblo”, que procedía de una familia de clase media, que había estudiado en escuelas públicas, parecía que iba a ser eso: una “princesa del pueblo”, una lady di a la española, vaya (pero sin sangre azul). Pero nada de eso. Cada día que pasa es más estirada, más distante y con más soberbia que cuando su cuento de hadas empezó y se hizo realidad.
Por si fuera poco, ya ni su cara es la misma debido a tantas operaciones a las que se ha sometido y que no digo que no esté más guapa, pero yo que la vi en persona puedo dar fe de que su imagen es artificial, ya que no puede existir una persona así en la vida real. Da la sensación de que está todo el día delante del espejo preguntado aquello de “Espejo, espejito ¿quién es la más guapa del reino?” Yo la veo como la Victoria Beckam de las princesas europeas con tanta pose y tan poca naturalidad. Pero al menos la inglesa que me hizo amar el ajo tiene su gracia, ya que nuestra princesa resulta antipática a más no poder y, sin duda, es la peor de sus colegas europeas. Qué aprenda de Máxima, la nueva reina de los holandeses,
que pasa de cirugías y es pura simpatía. O de la naturalidad de Mette-Marit de noruega, que con un pasado bastante turbio, ha sabido ganarse el cariño de sus compatriotas. Todas destacan y se están ganando a sus pueblos, incluida la reciente Kate Middleton, que sólo con su sonrisa ya es una de las 10 personas más influyentes del mundo.
Por este motivo, ya hasta ni sorprende este tipo de libros. Y sí, hay mucho oportunista que se dedica a publicar libros dedicados a sus tacones para vender y vender. Muchas veces sin fundamento en lo que cuenta. Pero en este caso, es un familiar cercano el que le ha dedicado estas páginas. Se trata de David Rocasolano, abogado de profesión y a quien muchas veces acudía en su ayuda debido a que era (y es) entendido en leyes. Ambos llegaron a ser lo que se dice íntimos amigos debido a que nacieron el mismo año (1972) y hasta acudía invitado junto con otros familiares a cenas en el Palacio de la Zarzuela. Cenas que tenían que compartir con los parientes del Príncipe y que se convertían en veladas soporíferas con tanto pijerio por metro cuadrado y donde sólo se hablaba de las gracias de sus vástagos y de viajes a no sé dónde para cazar lobos. Como hacemos la mayoría de los mortales, vamos. Pero ya sabéis, que ellos son personas normales y que sus bodas son sencillas, cuando se casan en el altar mayor de la catedral de Sevilla, les da la bendición el Arzobispo de no sé dónde y acuden reyes y príncipes al enlace. Sin olvidar, un coro rociero y el Orfeón Donostiarra. Una boda al uso, no olvidéis.
El de la flecha es David Rocasolano. Fue el día de la pedida de mano, donde si os fijáis muchos no salen en la foto o se cayeron de ella.

Pero tampoco pretendo contar todos los pormenores del libro, que no quiero estropear la lectura a nadie. Que las reseñas no son una sucesión de spoilers, por muy “reales”que sean.
David Rocasolano lo que quiere dejar claro es como una familia “normal” se vio envuelta de la noche a la mañana en una boda que les llevó a meterse en un mundo al que no pertenecían. Como el mismo dice: un choque entre un tren expreso y un carromato de gitanos. Y a cualquiera nos puede pasar, porque imaginaos por un momento que un hermano, primo o sobrino vuestro contrae matrimonio con un heredero a la Corona y que empieza a “codearse” con la “créme de la créme” de la sociedad. Lo que en principio pudo parecer un “braguetazo” en toda regla, no fue más que un encontronazo contra la pared. Al principio había confusión y hasta diversión si cabe con tanto protocolo y tanta apariencia. Luego, vino la asimilación y sí, muchos sacaron partido al asunto. Pero poco a poco, aquello se desinfló hasta límites insospechados: la hermana pequeña se quitó del medio, la mediana, que en principio estaba encantada en ese mundo, plantó cara y no quiso saber nada del asunto (opino que metió la pata con esa estúpida demanda a la prensa, pero quizá se volvió loca viendo lo que hizo su otra hermana). Y David Rocasolano fue victima de la mentira por parte de la prensa, que le supuso su ostracismo y su hundimiento profesional (y personal también).
Según cuenta no fueron los Borboneslos causantes del alejamiento, si no la propia Letizia. Poco a poco fue cambiándose de camisa y sí antes era atea, ahora va todos los domingos a misa, hace la reverencia al Papa y es antiabortista declarada (cuando ya no es una leyenda urbana que se provocó un aborto un año antes de su boda). Si antes odiaba la hipocresía, la frivolidad y el ocio constante de los pijos, ahora les ríe las gracias y hasta habla como ellos. Y lo más importante: si antes era republicana ahora es monárquica convencida. Fijaos que el funeral de su hermana quiso que fuera intimo. Y la intimidad consistió en que hubiera muchos más Borbones que “Ortices-Rocasolanos” que eran los que la conocían realmente (referido a la realidad y no a la “realeza”, que dijo José Luis Sampedro).
Letizia es la peor parada en este libro como también lo es el Rey, que al parecer no es tan campechano como nos quieren hacer ver. De los demás, no habla mal de ninguno, incluido Urdangarín, a quien define como un chico agradable y que, en su opinión, no fue más que una víctima de esa Familia. Esta parte fue la que más me sorprendió del libro, ya que en pleno linchamiento popular al duque “empalmado”, David entiende qué es lo que le pudo llevar a tanta avaricia.
Pero no sólo habla de su relación con la gente de Palacio, si no con otros grandes enemigos: la prensa. Una prensa que se dedicó a inventarse lo que no sabía y a maquillar la biografías de todos los Ortiz-Rocasolano: con una abuela periodista muy conocida en Oviedo (sé de buena tinta que no la conocía nadie), una hermana que sabe 4 idiomas (ó 5 según la publicación) o un cuñado escultor (que no había vendido una escultura hasta antes de la boda y que ni si quiera estaba casado con su hermana). Una prensa que acosó y derribó hasta limites insospechados a una gente que no habían hecho nada (simplemente, ser pariente de una princesa plebeya que sólo tenía una hipoteca con el banco).

IMPRESIONES:
Hasta esta boda no había sido ni monárquica ni republicana si no todo lo contrario. Tampoco eran una familia muy conocida, dado su hermetismo y su poca transparencia. Yo, que nací un poco antes que esta absurda monarquía que nos metió quien todos sabemos, veía a esta Familia como quien ve a Los Simpsono a la Familia Telerín, es decir, por la tele. Recuerdo que cuando acababa la emisión de la TV, con aquello que denominaban “despedida y cierre”, tocaban el himno nacional mientras salían sus majestades con sus pequeños rubios y con pinta de extranjeros (¡qué monos! -decíamos todos-). Tampoco conozco a nadie (hasta ahora) que se había tratado con ellos de tú a tú. Todos sabemos que no van precisamente a colegios públicos y que sus “amigos” son escogidos (los entrecomillo porque es sabido que sentido de la amistad tienen). Por eso considero que esta familia para muchos de nosotros no es más que una realidad televisiva, a la que muchas veces sólo podemos saludar de lejos en un desfile (y gracias). Y, que, si los conocemos nos pueden decepcionar. ¿Os acordáis de esa pareja de novios que se escaparon de casa para conocer el mar y cuando los encontraron dijeron que en la tele parecía más grande? Pues eso, que mejor sólo verlos por la tele. Que así es como empezó el príncipe viendo a Letizia, que mejor pensar que son sólo eso: personajes televisivos. Poco “real”, vaya.
CONCLUSIONES:
Pienso que lo que cuenta este chico en este libro es todo “real”, aunque me niego a pensar que los Ortiz-Rocasolano en su casa de Rivas sólo comían acelgas. Por lo demás, tampoco vi ninguna historia rocambolesca ni creo que pueda ser mentira lo que cuenta. No hay más que ver a la Leti, lo que cambió desde su pedida. Y que a más de uno borró del mapa. O se borró sola, como Érica. Por lo demás, os recomiendo el libro. Sobre todo, si os va algo la farándula y los cotilleos de palacio. Se lee rápido y te hace pasar un buen rato. A tener en cuenta.

miércoles, 1 de mayo de 2013

ESPAÑA Y LA OPINIÓN DE ALGUNOS ESPAÑOLES-



 Hoy he tenido acceso a este documento que he leído en un foro (FORO COTILLEANDO.COM) . No he cambido ni una coma. He pedido permiso para publicarlo en el Blog. Refleja un sentimiento que comparto y añado: "La connotacion de primo traidor solo tiene errada significancia para aquellos que ven seriamente afectados sus intereses y torpedeada su sed de poder" que es tambíen del autor o autora:

"Hola DAVROC (David Rocasolano), no vivo en Espania, pero tengo doble nacionalidad porque toda mi familia es Espaniola y desde que tengo memoria, ellos habian sido fervorosos seguidores y defensores de la monarquia, y digo "habia" porque las nuevas generaciones de mi familia no nos tragamos el cuento de seniores y lacayos; amos y esclavos, o sociedades feudales.
Por eso mismo, es que no podemos seguir sosteniendo una familia que se quedo en el medioevo, y que se cree descendiente directa del omnipotente y con derecho a vivir de los contribuyentes por el simple hecho de que otrora, Juan Carlos fue simbolo de "unidad" politica y socioeconomica en tiempos convulsivos por la disparidad de intereses entre grupos franquista y de la sociedad.

Hasta ahi, vale, se le agradece a don Juan Carlos B. el "desinteresado sacrificio?", pero ya le hemos pagado la deuda (si es que la habia? o el favor?), pero no tenemos porque aceptar la perpetuidad de un emperadorcito y sus ADOSADOS haciendo y deshaciendo sin que tengamos derecho a pronunciarnis, denunciarlos y someterlos a la justicia.

Vaya herencia la que nos dejo el generalisimo, un Borbon investido de poderes sobrenaturales y por tanto constitucionalmente intocable, a quien no le interesa que el pueblo decida y se pronuncie sobre el tipo de gobierno que hoy queremos, y mucho menos tiene dolor de patria, solo le interesa priorizar la defensa de sus intereses individuales y familiares, ajeno a los deberes y facultades que le fueron conferidos y que juro defender y proteger en beneficio de Espania: "[...] desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónoma"(Sic).

Felipe, hoy principe, y Maniana cuando el seniorito sea el jefe de Estado, pesara mucho su historial, no solo como persona, sino como jefe de Estado, porque sera una pieza importante (si nos atenemos a los preceptos constitucionales) con fuero politico dentro del sistema de gobierno, por tanto se espera que actue en defensa de los intereses comunes y que sus acciones sean coherentes con su discurso y con los preceptos sociopoliticos, economicos y eclesiaticos a lo que su padre y el se adhirieron en contraprestacion a los privilegios y lujos que reciben.

En otras palabras, se espera que el Jefe de Estado sea ejemplo de vida, por aquello de que en su humanidad reposa el eslabon que genera "unidad" entre las voces disonantes del gobierno y la sociedad, porque ademas debera generar confianza en las instituciones, respeto a la ley, a los derechos humanos y a las libertades sociales, economicas y politicas, sera el embajador de Espania allende, pero sobre todo porque sera el referente social y eclesiastico, es decir el espejo en el que nos miraremos, cuando todo alrededor sea caotico, oscuro y se ponga en riesgo esa falsa "unidad" que representa la monarquia Espaniola (aunque su rol, y compromiso siempre ha sido una falacia), es alli cuando la sociedad revirara y demandara un comportamiento ejemplar de su "Majestad"

En ese orden de ideas, Felipe no tiene autoridad moral, ni Etica para desempeniar tan alta dignidad, ni mucho menos representa los preceptos que por centurias y constitucionalmente han sido aceptados como los cimientos de la sociedad Espaniola.

Por externalidad aquella que ostente el titulo de consorte del principe(hoy) y reina consorte, maniana, si bien no asume funciones constitucionales, el minimo esperado es que esa persona reuna el Maximo de condiciones, en todos los aspectos, para ocupar un lugar privilegiado junto al Rey, porque juntos seran la imagen de un pais que pese a los tiempos modernos, profesa unos valores, unos principios eticos, y morales dentro y fuera de Espania.

Claramente Letizia ha dado muestras de que no merece tal designacion, al contrario, ella se ha constituido en elemento disociador, desestabilizador (aunque esto solo nos beneficie para erosionar una institucion anacronica y sin sentido como lo es la monarquia), y ha contribuido a que en la CR se incrementen los antivalores: la mentira, la deshonestidad, la insensibilidad social, el irrespeto a las leyes, la mordaza a la libre expresion, la ambicion desmedida por el poder, la inequidad y la consigna de que el fin justifica los medios, precisamente todo lo opuesto al compromiso constitucional adquirido y aceptado por la CR, con los Borbon al mando, y todo esto se ha hecho para encubrir su nefasto pasado (vamos, que toda chica lo tiene, pero es que esta parece reunir el de todos los inescrupulosos, bandidos y satrapas de Espania y mas alla) y esas cualidades y comportamiento no representan de ninguna manera a gran parte de la sociedad, ni mucho menos a una institucion que bajo imposicion y juramento prometio preservar todo lo que en teoria nos define como seres humanos sensibles, racionales, respetuosos de la ley, el Estado, y no como hienas o criaturas carronieras.

Y digo en teoria, porque en la praxis hay transgresores de esas premisas, para la muestra Letiza y Felipe. Que esto es habitual en la "alta suciedad"? si, y pasa porque tienen el poder y el dinero para ocultar sus delitos, porque si hay que robar, mentir, matar o fornicar, se hace, y siempre habra una razon que lo justifique, por lo menos para quien lo hace, porque cuando esos antisociales comportamientos se hacen publicos, la sociedad es implacable con quienes transgreden la escala de valores que nos rigen y con la que hemos sido educados.

En este remolino de antivalores han caido Felipe y Letizia(por mencionar solo una muestra de la CR), y por eso su discurso es completamente distinto y arbitrario a lo que tras bambalinas hacen. Y por eso ante los rumores que desde siempre acompaniaron la imagen de la actual princesa consorte, gran parte de la sociedad es enfactica en rechazarla, justamente porque va en contravia de lo que ella ahora representa.

Claro, usted y algunos diran que las personas tienen derecho a pensar diferente, a arrepentirse y cambiar, por supuesto que si, pero en el caso especifico de Letizia, los hechos demuestran lo contrario, y con las diferentes publicaciones que han salido al mercado, documentadas ya sea mediante un proceso investigativo o por vivencia directa como en el caso de David Rocasolano, se confirma que Letizia antes de ser princesa ya era un Aspid, y que una vez ingreso a la casa Borbonica, se transformo en una especie de Hidra, (Rae.es: HIDRA: 3. f. Mit. Monstruo del lago de Lerna, con siete cabezas que renacían a medida que se cortaban, muerto por Hércules, que se las cortó todas de un golpe.)

Y a traves del comportamiento antisocial y erratico de Letizia, hemos podido visualizar y ser notificados de lo que realmente es la casa real Espaniola, (algo que ya se sospechaba e intuia) y para lo que sirven, para NADA. Han sido y siguen siendo un egreso para las arcas publicas, una carga social que los contribuyentes deben sostener a costa de su fragil economia familiar, y un refugio de sibaritas con un altisimo costo social a cargo de los contribuyentes.

Vamos, que no se necesita una familia "MONARQUICA INTOCABLE para gobernar un pais, ni y a un jefe de Estado con inmensos privilegios pero ajeno a la rendicion de cuentas, a pesar de que vive/n de los impuestos de la sociedad, solo porque en otrora algunos decidieron que:. La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad" y por lo tanto todos los torcidos y componendas que haga con el erario se quedaran Impunes. Por eso Letizia y Felipe transgreden normas, principios y valores y encima de todo se comportan con altivez e indolencia y siguen tan campantes, como si nada. Por eso y por muchas otras razones es que Letizia no cuela en el imaginario de una princesa, ni mucho menos conveniente ni apropiada para ser la reina consorte. No zanganos monarquicos, ni figuras decorativas con sueltos exhorbitantes pagados por el pueblo, interesados en mantener el statu quo."